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INDICADOR DE LOGRO

Responsabilidad  ciudadana  y cuido  de  los  recursos  naturales (qué  conductas  o acciones  ponen  en riego nuestros recursos naturales y el abastecimiento  de  las  futuras generaciones).

3.6  Propone medidas para el cuidado de los recursos naturales y participa en proyectos  del  centro  escolar  y comunitario.

VALORES A TRABAJAR

Sobriedad, responsabilidad, bien común y respeto a la naturaleza.  Otros valores que se pueden trabajar son: perseverancia, orden y patriotismo.

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DEFINICIÓN DE VALORES

SOBRIEDAD: Distingue entre lo que es razonable y lo que es inmoderado y utiliza razonablemente sus sentidos, su tiempo, su dinero, sus esfuerzos, etcétera, de acuerdo con criterios rectos y verdaderos. (Virtudes Humanas, 2014)

 

La sobriedad nos ayuda a saber comprar sólo lo verdaderamente necesario, indispensable y de utilidad; por el contrario, aprendemos a obtener el máximo uso y provecho de todo lo que tenemos, sin dejar las cosas prácticamente nuevas y sin utilizar. (encuentra.com, 2017)

El valor de la sobriedad nos ayuda a darle a las cosas su justo valor y a manejar adecuadamente nuestros apetitos, estableciendo en todo momento en límite entre lo razonable y lo inmoderado, para cumplir dicho valor hace falta autodominio, debemos ser sobrios en nuestra forma de hablar, comportarnos, cuidar nuestra tierra y nuestra forma de vestir, este valor pone a la voluntad y a la persona por encima de las cosas, los gustos y caprichos, dominándolos para no vivir bajo su dependencia. Es importante ser sobrios en nuestros hábitos para no dañar el cuidado de nuestros bienes de la tierra, haciendo usos moderados de ellos, tales como: el agua, el aire, las plantas y los árboles para obtener un mayor provecho de ellos. (encuentra.com, 2017)

Video sugerido para reforzar el valor de la sobriedad.

RESPONSABILIDAD: Asume las consecuencias de sus actos intencionados, resultado de las decisiones que tome o acepte; y también de sus actos no intencionados, de tal modo que los demás queden beneficiados lo más posible o, por lo menos, no perjudicados; preocupándose a la vez de que las otras personas en quienes pueda influir hagan lo mismo. (Olivero, La responsabilidad y el respeto, s.f.)

 

Dicho en otras palabras, es el cargo u obligación moral que resulta para uno del posible error en cosa o asunto determinado. Supone el asumir las consecuencias de nuestros propios actos. Ser responsable implica tener que rendir cuentas, no solo aguantar las consecuencias de la propia actuación. (Olivero, La responsabilidad y el respeto, s.f.)

 

Responsable es el que cumple con su obligación sin presiones inmediatas. Responsable es un hombre libre que sabe usar su capacidad de elegir; no es responsabilidad la del que cumple su deber, obligado por alguien con autoridad. El responsable es consciente y está convencido; más aún, cumple movido por un noble sentimiento de interés por sí mismo o por su prójimo. (Román, La Responsabilidad, s.f.)

 

Cumplir obligado causa fatiga, fastidio y abandono de la labor tan pronto como cesa la vigilancia del que obliga. Cumplir responsablemente, causa satisfacción y plenitud y va ligado con la perseverancia necesaria hasta ver la labor cumplida. (Román, La Responsabilidad, s.f.)

 

La responsabilidad es un hábito que se forma, no sólo por la repetición mecánica de acciones, sino por el crecimiento en la toma de conciencia del propio bienestar y de la felicidad de los seres amados. (Román, La Responsabilidad, s.f.)

 

Video sugerido para reforzar el concepto de la responsabilidad en el cuido del medio ambiente.

BIEN COMÚN: El conjunto de condiciones de la vida social que hacen posible a las asociaciones y a cada uno de sus miembros el logro más pleno y más fácil de la propia perfección. No consiste en la simple suma de los bienes particulares de cada sujeto del cuerpo social. Siendo de todos y de cada uno es y permanece común, porque es indivisible y porque sólo juntos es posible alcanzarlo, acrecentarlo y custodiarlo, también en vistas al futuro. (Pontificio Consejo Justicia y Paz,, 2005)

 

De la dignidad, unidad e igualdad de todas las personas deriva, en primer lugar, el principio del bien común, al que debe referirse todo aspecto de la vida social para encontrar plenitud de sentido.

Una sociedad que, en todos sus niveles, quiere positivamente estar al servicio del ser humano es aquella que se propone como meta prioritaria el bien común, en cuanto bien de todos los hombres y de todo el hombre. La persona no puede encontrar realización sólo en sí misma, es decir, prescindir de su ser «con» y «para» los demás. (Pontificio Consejo Justicia y Paz,, 2005)

Las exigencias del bien común derivan de las condiciones sociales de cada época y están estrechamente vinculadas al respeto y a la promoción integral de la persona y de sus derechos fundamentales. Tales exigencias atañen, ante todo, al compromiso por la paz, a la correcta organización de los poderes del Estado, a un sólido ordenamiento jurídico, a la salvaguardia del ambiente, a la prestación de los servicios esenciales para las personas, algunos de los cuales son, al mismo tiempo, derechos del hombre: alimentación, habitación, trabajo, educación y acceso a la cultura, transporte, salud, libre circulación de las informaciones y tutela de la libertad religiosa. Sin olvidar la contribución que cada Nación tiene el deber de dar para establecer una verdadera cooperación internacional, en vistas del bien común de la humanidad entera, teniendo en mente también las futuras generaciones. (Pontificio Consejo Justicia y Paz,, 2005)

 

El bien común es un deber de todos los miembros de la sociedad: ninguno está exento de colaborar, según las propias capacidades, en su consecución y desarrollo. El bien común exige ser servido plenamente, no según visiones reductivas subordinadas a las ventajas que cada uno puede obtener, sino en base a una lógica que asume en toda su amplitud la correlativa responsabilidad. El bien común corresponde a las inclinaciones más elevadas del hombre, pero es un bien arduo de alcanzar, porque exige la capacidad y la búsqueda constante del bien de los demás como si fuese el bien propio. (Pontificio Consejo Justicia y Paz,, 2005)

Video sugerido para reforzar el concepto del bien común.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

RESPETO A LA NATURALEZA: El auténtico desarrollo humano posee un carácter moral y supone el pleno respeto a la persona humana, pero también debe prestar atención al mundo natural y tener en cuenta la naturaleza de cada ser y su mutua conexión en un sistema ordenado, la degradación de la naturaleza está estrechamente unida a la cultura que modela la convivencia humana. El Papa Benedicto nos propuso reconocer que el ambiente natural está lleno de heridas producidas por nuestro comportamiento irresponsable y nos hace un llamado efusivo a que lo cuidemos, todos, con mucha responsabilidad, porque es esencial para la supervivencia de nuestra casa común. (Santo Padre Francisco, s.f.)

 

“El derroche de la creación comienza donde no reconocemos ya ninguna instancia por encima de nosotros, sino que sólo nos vemos a nosotros mismos”. (Santo Padre Francisco, s.f.)

La enseñanza social de la Iglesia recuerda dos puntos fundamentales. No debemos reducir la naturaleza a un mero instrumento a manipular y explotar. Ni debemos hacer de la naturaleza un valor absoluto, o ponerla por encima de la dignidad de la persona humana. (ciudadredonda, s.f.)

 

El tema del medio ambiente abraza a todo el planeta, puesto que es un bien colectivo. Nuestra responsabilidad hacia la ecología se extiende a las futuras generaciones.

Se debe dar una respuesta espiritual a las cuestiones medioambientales, inspirada por la convicción de que la creación es un don que Dios ha puesto en manos de la humanidad, para ser usado de modo responsable y con cuidado cariñoso. La orientación fundamental de las personas hacia el mundo creado debería ser de gratitud y agradecimiento. El mundo, de hecho, conduce a las personas hacia el misterio de Dios que lo ha creado y lo sigue sosteniendo. Si se olvida a Dios, la naturaleza se vacía de su significado más profundo y queda empobrecida. (ciudadredonda, s.f.)

 

Deberíamos ver el futuro con esperanza, recomienda el Compendio, «sostenidos por la promesa y el compromiso que Dios renueva continuamente» (CDSI No. 451). En el Antiguo Testamento vemos cómo Israel vivió su fe en un medio ambiente que era visto como don de Dios. Además, «la naturaleza, la obra de la acción creativa de Dios, no es un adversario peligroso».

(Pontificio Consejo Justicia y Paz, 2005)


El libro del Génesis, nos recuerda en el que el hombre es puesto como la cima de todos los seres y Dios le confía que cuide toda la creación. «La relación del hombre con el mundo es parte constitutiva de su identidad humana. Esta relación es a su vez resultado de otra relación aún más profunda con Dios» (Pontificio Consejo Justicia y Paz,, 2005)

 

Nuestro uso de la tierra no debería ser arbitrario y es necesario que esté inspirado por un espíritu de cooperación con Dios.


Olvidar esto suele ser la causa de acciones que dañan el medio ambiente. Si es necesario que evitemos el error de reducir la naturaleza a términos meramente utilitaristas, según el cual sólo es algo que hay que explotar, también es necesario que evitemos irnos al otro extremo haciéndola un valor absoluto. Una visión ecocéntrica o biocéntrica del medio ambiente cae en el error de poner a todos los seres vivos al mismo nivel, ignorando la diferencia cualitativa entre los seres humanos, basada en su dignidad de personas humanas, y otras criaturas. (ZENIT.org, s.f.)


La clave para evitar tales errores es mantener una visión trascendente. Actuar de modo más responsable hacia el medio ambiente resulta más fácil cuando recordamos el papel de Dios en la creación, explica el Compendio. La cultura cristiana considera las criaturas como un don de Dios, que debe cuidarse y salvaguardarse. El cuidado del medio ambiente también entra dentro de la responsabilidad de asegurar el bien común, por el que la creación se destina a todos. El Compendio también observa que tenemos una responsabilidad con las generaciones futuras. (ZENIT.org, s.f.)

                                                                                                      

Video sugerido para reforzar el concepto de naturaleza

ACTIVIDAD DIDÁCTICA

Analizar los valores que intervienen y la responsabilidad de cada persona en el cuidado del medio ambiente, a través de los videos sugeridos y la historia. (Ver anexo)

 

En equipos de trabajo hacer una propuesta de cuidado del medio ambiente en su escuela y hogar a través del establecimiento de normas, campaña sobre concientización del medio ambiente, entre otras.

VALORACIÓN / REFLEXIÓN

¿Qué valores intervienen en el cuidado del medio ambiente?

¿Qué valores y acciones debo de aplicar para ser responsable con el cuidado del medio ambiente?

¿Por qué es importante que yo cuide el medio ambiente?

COMPROMISO
  • Depositar la basura en su lugar

  • Hacer un uso adecuado del agua.

  • Cuidar la vida de las plantas.

  • Fomentar en mi hogar el reciclaje y el cuidado del medio ambiente.

HABILIDADES SOCIALES
  • Mantiene su lugar de trabajo limpio.

  • Respeta el ambiente de los demás.

  • Habla sobre el cuidado del medio ambiente.

EVALUACIÓN
  • Evaluar y ponderará la actividades propuestas.

ANEXO

Lectura: Julia y el día que faltó el agua

Autor: Silvia García

Propósito: que los estudiantes comprendan la importancia del respeto por el medio ambiente.

 

Julia se levantaba todas las mañanas y antes de ir al cole abría el grifo y se lavaba la cara con sus manos sonrosadas para despertarse. Después abría el grifo de la ducha y dejaba que el agua corriera rápidamente hasta transformarse de fría a caliente. ¡Le encantaba darse una ducha antes de desayunar! Estaba un rato hasta que mamá le tocaba a la puerta insistentemente para que saliera. 


Cuando salía ya para desayunar, Julia pensaba que papá y mamá eran un poco pesados con el tema de que el agua se gasta, que hay poca, que hay que pagarla… no lo entendía. Todo el mundo tiene agua…


Después se lavaba los dientes con el grifo abierto que mamá también le cerraba todos los días y se iba al cole. Mojaba el peine para repasar su pelo y hacerse una coleta antes de irse. 

Ese día en el cole justo informaron a Julia de algo que iba a suceder que no se esperaba. Estaba siendo el invierno más caluroso de las últimas décadas y no había llovido nada en el último mes. Si esto seguía así a finales de semana se empezará a restringir un poco el agua hasta que se llenen de nuevo los pantanos o se tomen otras medidas, dijo el profesor.

Julia recordó lo que sus padres le decían respecto al agua. ¿Y si es verdad que dentro de unos años el agua se agota? Llegó a casa dándole vueltas al asunto. El viernes apareció y las nubes grises que informaban de tormenta seguían sin aparecer, así que el fin de semana tendría menos agua en casa.


Nada más despertarse lo noto, no tenía el agua tan fresca para su casa, pues el agua salía con un chorro más fino. Tenía que tener en cuenta las horas de uso para ducharse…. Cuando llegó el domingo, Julia ya había entendido la importancia de cuidar el agua y el medio ambiente. No sólo había sentido la necesidad de tener más, sino que había ido de excursión con sus padres y había visto como la naturaleza estaba más pobre y oscura por la falta de agua.


A Julia le quedó una idea clara nosotros que somos niños debemos de cuidar del medio ambiente para que la naturaleza este sana, crezca y podamos disfrutar de ella somos los guardianes de todo lo que nuestros padres nos dejan. (García, Julia y el día que faltó el agua, s.f.)

UNIVERSIDAD CATÓLICA DE EL SALVADOR

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