UNIDAD

 

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CONTENIDO

 

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CONTENIDO  

         

INDICADOR DE LOGRO

Mis necesidades básicas y las de mi familia (Lo que necesito y lo que deseo).

4.3 Describe las necesidades propias y las de los demás como parte de su desarrollo personal y social.

VALORES A TRABAJAR

Amor, integridad, solidaridad.

Otros valores que se pueden trabajar son: Respeto, aceptación, humildad, convivencia.

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DEFINICIÓN DE VALORES

AMOR: “El amor como valor es el único que considera la esencia del bien y del mal. El amor como valor es la fuerza para impulsarnos hacia cualquier cosa de bien. El amor es intangible que induce fuerza, paz, tranquilidad, alegría y por ende un bienestar en el ser humano”. (Significados, s.f.)

 

“El amor es tan complejo que solo haré una aproximación de lo que para mí significa, en cada persona es diferente y solo puede ser entendido por aquel que lo experimenta. Es intangible sin embargo proporciona fortaleza, paz, tranquilidad y bienestar. El amor lo puede todo, lo resiste todo da perspectiva, esperanza y e infinito. El amor es considerado como, sentimiento y es el valor más humano y sublime de todos pues para que este sea cultivado se necesita el compendio de muchos otros, es universal y debe ser compartido y procurado por todos, donde este siempre se tendera al bien.

 

El amor es un sentimiento fuerte y sincero, es entusiasmo positivo, es una necesidad del ser humano, todo mundo debe y merece sentir amor… El amor nos hace humanos virtuosos y nos aleja de nuestra animalidad. El amor debe verse como un hermoso regalo el cual entregamos o recibimos,  jamás debemos considerarlo como una carga, en ocasiones podemos quejarnos de que no somos correspondidos como esperamos o que se actué en reciprocidad a nuestras acciones o sentimiento pues este siempre será un acto desinteresado… pero la realidad es que el amor una vez que lo damos, debemos estar contentos y satisfechos con lo que entregamos, nosotros ya no somos responsables de lo que la otra persona haga con dicho regalo. Aquel que no recibe amor no debe pedirlo, ya que este debe ser entregado y no exigido como ya hemos mencionado es un obsequio. No se ama por obligación, se ama por convicción… con la seguridad y el compromiso de que lo hacemos por el gusto de hacerlo por nosotros mismos y sin esperar nada a cambio. El amor es pasión es un fuego intenso y cálido que abraza y no se consume, que calienta y reconforta… Es ese calor de hogar, el abrazo de un hermano, la sonrisa de un hijo o el beso del ser amado, es el mejor de los motivadores, es una fuerza creadora e inspiradora para grandes obras y acciones, algo hecho con amor siempre estará bien intencionado. Es el mejor de los remedios ya que cura a todos tanto al que lo recibe como al que lo da. El núcleo del amor es la voluntad, la fuerza y la determinación, con la que luchamos por aquello que amamos para enfrentar desafíos, superar barreras y derribar obstáculos. 

 

El amor tiene un significado profundo pues se maneja en las dimensiones terrenales y espirituales ya que nos permite tomar decisiones tomando en cuenta ambos mundos La venganza el engaño, los sentimientos de culpa y el sufrimiento que podemos provocar a otros o a nosotros mismos son decisiones que se apegan al ideal de la maldad o la malicia contraria al amor”. (PAUL, 2014)

 

 

Video sugerido para reforzar el valor del amor:

INTEGRIDAD: “Vida en concordancia con nuestro estado de conciencia más elevado. La integridad personal requiere valor.

 

En una sociedad donde se pierden los valores y crece la desconfianza, la integridad es un desafío impresionante en los negocios, la familia, el estado y la Sociedad en general.

 

La palabra “integridad” implica rectitud, bondad, honradez, intachabilidad; alguien en quien se puede confiar; sin mezcla extraña; lo que dice significa eso: lo que dijo; cuando hace una promesa tiene la intención de cumplirla.

 

Continuamente creamos nuestra realidad a través de las elecciones que hacemos, momento a momento -creando y manteniendo la armonía al seguir nuestra conciencia y actuar por el bien más elevado.

 

Estamos siendo valientes cuando vivimos de acuerdo a nuestra conciencia cuando sería fácil esconder de los otros que no estamos siguiendo nuestra conciencia. Es más cómodo deslizarse hacia abajo por la colina de la vida, manteniendo o divagando en nuestro estado de conciencia actual, que seguir las escaladas algunas veces duras del camino de lo que sabemos es correcto.

 

La recompensa de enriquecer continuamente nuestra integridad personal es que nos volvemos más conscientes de nuestra naturaleza armónica, de nuestra “chispa” divina.

 

Al vivir con integridad personal los demás se dan cuenta que pueden confiar en nosotros -nos convertimos en un amigo digno de confianza- un valor para nuestra familia del mundo.

 

Cuando integramos personalmente nuestra conciencia más elevada en nuestra vida diaria, en nuestras acciones cotidianas, tenemos mayor capacidad para disfrutar la felicidad y la armonía.

 

Los griegos eran expertos en hacer figuras en mármol. Muchas veces al estar trabajando el mármol descubrían grietas en él, la cual, naturalmente, le quitaba valor a la obra. Algunos, entonces, cubrían esas grietas con una cera especial; la pulían y quedaba aparentemente perfecta, pero cuando la figura era expuesta al calor del sol la cera se derretía y quedaba descubierto el engaño. Por eso, era común encontrar, donde vendían esas piezas de mármol, un letrero que decía: “Se venden figuras en mármol puro; sin cera.” De ahí, viene nuestra palabra en español sincera”. (La Página de la Vida, s.f.)

 

Video sugerido para reforzar el valor de la integridad:

SOLIDARIDAD: “Es uno de los valores humanos más importantes y esenciales de todos, la solidaridad es lo que hace una persona cuando otro necesita de su ayuda, la solidaridad es la colaboración que alguien puede brindar para se pueda terminar una tarea en especial, es ese sentimiento que se siente y da ganas de ayudar a los demás sin intención de recibir algo a cambio.

 

La solidaridad es común verla en tiempo de crisis en países que atraviesan por guerras, hambrunas, toques de queda, desastres naturales y otras condiciones extremas. Los países hermanos y de todos lados del mundo se avocan en una sola causa, en defender, ayudar o brindar toda clase de apoyo (medico, alimentario o armamento) para resguardar la integridad de esa localidad. La solidaridad no es obligatoria, pero resulta un compromiso moral que debe haber entre los que pueden ser capaces de ayudar a alguien en situación de riesgo o necesidad extrema.

 

La solidaridad es una condición del ser humano que complementa las actitudes sociales de un individuo, de forma pues que cuando una persona es solidaria con los demás, mantiene una naturaleza social en el entorno en el que se desarrolla personalmente. La solidaridad conduce al desarrollo sustentable de los pueblos, por eso, es fundamental que sea empleada en pro de los beneficios que puede ofrecer a una determinada causa. Será importante aplicar cuando alguno de nuestros seres queridos, ya sean amigos o familiares, tengan algún problema en el que nuestra ayuda o compañía sean un aporte para mejorar en cierto modo la situación.

 

La solidaridad es uno de los valores más importante, así como lo son, por ejemplo, la amistad, el compañerismo, la lealtad, el honor; la solidaridad nos permite como personas sentirnos unidos y por consiguiente unidos sentimentalmente a esas personas a las que se les brinda apoyo y por supuesto de las que lo reciben”. (CONCEPTODEFINICION.DE, 2011)

 

Video sugerido para el valor de la solidaridad:

ACTIVIDAD DIDÁCTICA

Propósito: Que los estudiantes asuman el control de su propia vida, respondan por sus actos y cumplan con sus obligaciones.

Lectura del cuento “Los cuatro amigos” (Ver Anexo).

Lectura del cuento “El extraño profesor que no quería a sus alumnos” (Ver Anexo).

Lectura del cuento: Hace frío. (Ver Anexo).

VALORACIÓN / REFLEXIÓN
COMPROMISO
  • Manifestar actitudes de cariño hacia sus compañeros.

  • Expresar mis necesidades y deseos, a mis padres y maestros.

HABILIDADES SOCIALES
  • Sentido de pertenencia

  • Seguridad

  • Expresión de afecto

  • Confianza

EVALUACIÓN
  • Evaluará si los estudiantes manifiesta actitudes de cariño y respeto hacia los demás, reconociendo que las personas son más importantes que las cosas.

ANEXO

 

ACTIVIDAD 1

Cuento:  Los cuatro amigos

 

Había una vez cuatro animales que eran muy amigos. No pertenecían a la misma especie, por lo que formaban un grupo muy peculiar. Desde que amanecía, iban juntos a todas partes y se lo pasaban genial jugando o manteniendo interesantes conversaciones sobre la vida en el bosque. Eran muy distintos entre sí, pero eso no resultaba un problema para ellos.

Uno era un simpático ratón que destacaba por sus ingeniosas ocurrencias. Otro, un cuervo un poco serio pero muy generoso y de buen corazón. El más elegante y guapo era un ciervo de color tostado al que le gustaba correr a toda velocidad. Para compensar, la cuarta de la pandilla era una tortuguita muy coqueta que se tomaba la vida con mucha tranquilidad.

Como veis, no podían ser más diferentes unos de otros, y eso, en el fondo, era genial, porque cada uno aportaba sus conocimientos al grupo para ayudarse si era necesario.

En cierta ocasión, la pequeña tortuga se despistó y cayó en la trampa de un cazador. Sus patitas se quedaron enganchadas en una red de la que no podía escapar. Empezó a gritar y sus tres amigos, que estaban descansando junto al río, la escucharon. El ciervo, que era el que tenía el oído más fino, se alarmó y les dijo:

– ¡Chicos, es nuestra querida amiga la tortuga! Ha tenido que pasarle algo grave porque su voz suena desesperada ¡Vamos en su ayuda!

Salieron corriendo a buscarla y la encontraron enredada en la malla. El ratón la tranquilizó:

– ¡No te preocupes, guapa! ¡Te liberaremos en un periquete!

Pero justo en ese momento, apareció entre los árboles el cazador. El cuervo les apremió:

– ¡Ya está aquí el cazador! ¡Démonos prisa!

El ratón puso orden en ese momento de desconcierto.

– ¡Tranquilos, amigos, tengo un plan! Escuchad…

El roedor les contó lo que había pensado y el cuervo y el ciervo estuvieron de acuerdo. Los tres rescatadores respiraron muy hondo y se lanzaron al rescate de urgencia, en plan “uno para todos, todos para uno”, como si fueran los famosos mosqueteros.

¡El cazador estaba a punto de coger a la tortuga! Corriendo, el ciervo se acercó a él y cuando estuvo a unos metros, fingió un desmayo, dejándose caer de golpe en el suelo.  Al oír el ruido, el hombre giró la cabeza y se frotó las manos:

– ¡Qué suerte la mía! ¡Esa sí que es una buena presa!

Lógicamente, en cuanto vio al ciervo, se olvidó de la tortuguita. Cogió el arma, preparó unas cuerdas, y se acercó de prisa hasta donde el animal yacía tumbado como si estuviera muerto. Se agachó sobre él y, de repente, el cuervo saltó sobre su cabeza. De nada le sirvió el sombrero que llevaba puesto, porque el pájaro se lo arrancó y empezó a tirarle de los pelos y a picotearle con fuerza las orejas. El cazador empezó a gritar y a dar manotazos al aire para librarse del feroz ataque aéreo.

Mientras tanto, el ratón había conseguido llegar hasta la trampa.  Con sus potentes dientes delanteros, royó la red hasta hacerla polvillo y liberó a la delicada tortuga.

El ciervo seguía tirado en el suelo con un ojito medio abierto, y cuando vio que el ratón le hacía una señal de victoria, se levantó de un salto, dio un silbido y echó a correr.  El cuervo, que seguía atareado incordiando al cazador, también captó el aviso y salió volando hasta perderse entre los árboles.

El cazador cayó de rodillas y reparó en que el ciervo y el cuervo se habían esfumado en un abrir y cerrar de ojos. Enfadadísimo, regresó a donde estaba la trampa.

– ¡Maldita sea! ¡Ese estúpido pajarraco me ha dejado la cabeza como un colador y, por si fuera poco, el ciervo se ha escapado! ¡Menos mal que al menos he atrapado una tortuga! Iré a por ella y me largaré de aquí cuanto antes.

¡Pero qué equivocado estaba! Cuando llegó al lugar de la trampa, no había ni tortuga ni nada que se le pareciera. Enojado consigo mismo, dio una patada a una piedra y gritó:

– ¡Esto me pasa por ser codicioso! Debí conformarme con la presa que tenía segura, pero no supe contenerme y la desprecié por ir a cazar otra más grande ¡Ay, qué tonto he sido!…

El cazador ya no pudo hacer nada más que coger su arma y regresar por donde había venido. Por allí ya no quedaba ningún animal y mucho menos los cuatro protagonistas de esta historia, que a salvo en un lugar seguro, se abrazaban como los cuatro buenísimos amigos que eran.

Desarrollo de la actividad

Reflexiones sobre el cuento: Los cuatro amigos

¿Qué les pareció la actitud de los amigos de la tortuga?

¿Fueron responsables, cooperaron y expresaron amor hacia su amiga la tortuga?

¿Por qué fueron responsables?

 ¿Cómo cooperaron?

¿Cómo le demostraron el amor a la tortuga?

 

 

ACTIVIDAD 2

Cuento: El extraño profesor que no quería a sus alumnos

Había una vez un ladrón malvado que, huyendo de la policía, llegó a un pequeño pueblo llamado Sodavlamaruc, donde escondió lo robado y se hizo pasar por el nuevo maestro y comenzó a dar clases con el nombre de Don Pepo.

Como era un tipo malvado, gritaba muchísimo y siempre estaba de mal humor. Castigaba a los niños constantemente y se notaba que no los quería ni un poquito. Al terminar las clases, sus alumnos salían siempre corriendo. Hasta que un día Pablito, uno de los más pequeños, en lugar de salir se le quedó mirando en silencio. Entonces acercó una silla y se puso en pie sobre ella. El maestro se acercó para gritarle, pero, en cuanto lo tuvo a tiro, Pablito saltó a su cuello y le dio un gran abrazo. Luego le dio un beso y huyó corriendo, sin que al malvado le diera tiempo a recuperarse de la sorpresa.

A partir de aquel día, Pablito aprovechaba cualquier despiste para darle un abrazo por sorpresa y salir corriendo antes de que le pudiera pillar. Al principio el malvado maestro se molestaba mucho, pero luego empezó a parecerle gracioso. Y un día que pudo atraparlo, le preguntó por qué lo hacía:

- Creo que usted es tan malo porque nunca le han querido. Y yo voy a quererle para que se cure, aunque no le guste.

El maestro hizo como que se enfadaba, pero en el fondo le gustaba que el niño le quisiera tanto. Cada vez se dejaba abrazar más fácilmente y se le notaba menos gruñón. Hasta que un día, al ver que uno de los niños llevaba varios días muy triste y desanimado, decidió alegrarle el día dándole él mismo un fuerte abrazo.

En ese momento todos en la escuela comenzaron a aplaudir y a gritar

- ¡Don Pepo se ha hecho bueno! ¡Ya quiere a los niños!

Y todos le abrazaban y lo celebraban. Don Pepo estaba tan sorprendido como contento.

- ¿Le gustaría quedarse con nosotros y darnos clase siempre?

Don Pepo respondió que sí, aunque sabía que cuando lo encontraran tendría que volver a huir. Pero entonces aparecieron varios policías, y junto a ellos Pablito llevando las cosas robadas de Don Pepo.

- No se asuste, Don Pepo. Ya sabemos que se arrepiente de lo que hizo y que va a devolver todo esto. Puede quedarse aquí dando clase, porque, ahora que ya quiere a los niños, sabemos que está curado.

Don Pepo no podía creérselo. Todos en el pueblo sabían desde el principio que era un ladrón y habían estado intentado ayudarle a hacerse bueno. Así que decidió quedarse allí a vivir, para ayudar a otros a darle la vuelta a sus vidas malvadas, como habían hecho con la suya. Y así, dándole la vuelta, entendió por fin el rarísimo nombre de aquel pueblo tan especial, y pensó que estaba muy bien puesto.

 

Desarrollo de la actividad

Reflexiones sobre el cuento:

¿Te gusto el cuento?

¿Te gusta sentirte querido?

¿Cómo crees que se sienten las personas a las que no quiere nadie?

¿Le muestras tu cariño a las personas que te rodean, como la familia y los compañeros?

¿Has pensado que a lo mejor hay alguien que está deseando que le des un abrazo, pero no se atreve a pedirlo?

¿Te ha pasado a ti alguna vez?

 

ACTIVIDAD 3

 

Cuento ¡Hace frio!

Papá y mamá habían juntado muchas ramitas suaves, plumas y hojas para armar un nido calientito para sus bebés, que nacerían en invierno.

Además, habían guardado tanta comida que podían pasar la temporada de frío como a ellos les gustaba: durmiendo abrazaditos hasta que llegara la primavera.

Un día, la nieve caía en suaves copos que parecían maripositas blancas danzando a la vez que se amontonaban sobre las ramas de los árboles y sobre el piso, y todo el bosque parecía un gran cucurucho de helado de crema en medio del silencio y la paz. ¡Brrrmmm!

Y entonces, un horrible ruido despertó a los que hibernaban: ¡una máquina inmensa avanzaba destrozando las plantas, volteando los árboles y dejando sin casa y sin abrigo a los animalitos que despertaban aterrados y corrían hacia cualquier lado, tratando de salvar a sus hijitos!

Papá Ardilla abrió la puerta de su nido y vio el terror de sus vecinos. No quería que sus hijitos se asustaran, así que volvió a cerrar y se puso a roncar.

Sus ronquidos eran más fuertes que el tronar de la máquina y sus bebés no despertaron. Mamá Ardilla le preguntó, preocupada:

- ¿Qué pasa afuera?

- No te preocupes y sigue durmiendo, que nuestro árbol es el más grande y fuerte del bosque y no nos va a pasar nada- le contestó.

Pero Mamá Ardilla no podía quedarse tranquila sabiendo que sus vecinos tenían dificultades. Insistió:

- Debemos ayudar a nuestros amigos: tenemos espacio y comida para compartir con los que más lo necesiten. ¿Para qué vamos a guardar tanto, mientras ellos pierden a sus familias por no tener nada?

Papá Ardilla dejó de roncar; miró a sus hijitos durmiendo calientitos y a Mamá Ardilla. Se paró en su cama de hojas y le dio un beso grande en la nariz a la dulce Mamá Ardilla y ¡corrió a ayudar a sus vecinos!

En un ratito, el inmenso roble del bosque estaba lleno de animalitos que se refugiaron felices en él. El calor de todos hizo que se derritiera la nieve acumulada sobre las ramas y se llenara de flores. ¡Parecía que había llegado la primavera en medio del invierno!

Los pajaritos cantaron felices: ahora tenían dónde guardar a sus pichoncitos, protegidos de la nieve y del frío. Así, gracias a la ayuda de los Ardilla se salvaron todas las familias de sus vecinos y vivieron contentos.

Durmieron todos abrazaditos hasta que llegara en serio la primavera, el aire estuviera calientito, y hubiera comida y agua en abundancia.

Desarrollo de la actividad

 

Reflexiones sobre el cuento

¿Qué les pareció la actitud de papá ardilla?

¿Qué les pareció la actitud de mamá ardilla?

¿Fueron solidarios y expresaron amor hacia los demás animales?

¿Por qué fueron solidarios?

¿Alguna vez hemos reflexionado sobre qué tan solidarios somos?

¿Con quienes debemos ser solidarios?

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